Técnicas

Técnicas y estilos en Snowboard


Dependiendo del libro o página web que leas comprobarás que existen distintas clasificaciones sobre las técnicas de snowboard existentes. Muchas de las que encontrarás son muy genéricas. Nosotros intentaremos hacerla lo más completa posible.

Freestylefreerideall mountainsnowboard alpino… todos estos términos seguro que te sonarán aunque probablemente estés un poco liado. Y es que existe una especie de «contradicción» a la que llegarás según veas distintas clasificaciones de técnicas de snowboard.

tecnicas snowboard

Por eso, antes de nada queremos aclarar este tema un tanto confuso:

Por un lado, hay quien considera que el all mountain forma parte del freestyle:

En estos casos el freestyle se considera que tiene dos «vertientes»: la freestyle pura (basada en trucos y aéreos en el snowpark y en el halfpipe) y la all mountain en la que el rider quiere hacer un poco de todo y utiliza tablas polivalentes que ofrecen un buen rendimiento en todas las situaciones.

Mientras tanto, el freeride se consideraría una disciplina muy cercana al snowboard alpino, basada en el disfrute del carving perfecto a velocidades medias o altas.

 

Por otro lado, existe la corriente a considerar el all mountain como sinónimo de freeride:

En estos casos el freestyle se limitaría exclusivamente a trucos y aéreos, mientras que el freeride sería un sinónimo de all mountain. Mientras tanto, la búsqueda del carving perfecto formaría parte del freecarve y del snowboard alpino.

Así que, en resumen, encontrarás quién hable de «all mountain freestyle» y quién lo haga de «all mountain freeride«. Lo que tienes que tener claro es que all mountain significa polivalencia:

Llámale freestyle o freeride, en ambos casos es lo mismo. Lo más importante es que entiendas por qué existen estas divisiones y que se hacen en función de las propiedades de fabricación de las tablas de snowboard, esto es, por sus características de flexión, de construcción y por su shapeado (forma).

Nosotros apostamos por la segunda corriente porque nos parece que da lugar a una clasificación de técnicas de snowboard más completa, detallada y actualizada a nuestros tiempos, unos tiempos en los que la evolución de la tecnología nos ofrece tablas de snowboard específicas para cada situación.

 

Clasificación de Técnicas de Snowboard


La clasificación de técnicas de snowboard por la que nosotros apostamos es la siguiente: 

Freestyle

Freeride o all mountain

Snowboard alpino

Freecarve

Snowboard de montaña

Snowboard extremo

 

Podríamos hablar también de boardercross, slalom paralelo, big air… pero preferimos hacer una sección de disciplinas de competiciones de snowboard en las que explicaremos cada una de las disciplinas de competición existentes en los distintos campeonatos de snowboard.

 

Freestyle Snowboard:


Cuando la mayoría de la gente piensa en snowboard, está pensando en freestyle.

Y es que el freestyle es la técnica de snowboard más popular, especialmente entre los principiantes y entre los jóvenes.

Sin duda, también es el más temerario.

Hablamos realmente de saltostrucos y maniobras en el snowpark, en los rails o en un quarter de fabricación «casera» a un lado de las pistas de la estación.


Todo principiante se imagina haciendo grandes saltos en el snowpark y piruetas acrobáticas al alcance sólo de los más temerarios. Y es que la imagen de un freestyler es la de realizar grandes saltos y utilizar el half pipe o los rails.


Los freestylers utilizan tablas de snow relativamente cortas y anchas, maniobrables y suaves en la flexión para conseguir hacer giros y saltos con facilidad.

Son también, en general, simétricas o twin tip, para poder descender la montaña tanto de frente como en fackie (de espaldas), aunque también pueden ser direccionales, es decir, con la cola más rígida y estrecha que el nose.

Por sus características son tablas muy sensibles a los movimientos del rider, por lo que son las ideales para aprender. Con ellas se utilizan botas y fijaciones «soft».

 

Es la disciplina del snowboard en la que podrás disfrutar de los mejores trucos de snowboard

 

Freeride Snowboard – All Mountain Snowboard


En su sentido más puro, el freeride es aquella disciplina en la que se desciende fuera de pista sobre nieve virgen evitando todas las rocas que se encuentran a nuestro paso.

Las tablas de snowboard que se utilizan en el freeride se llevan la mitad de todas las ventas del mercado:

Esto es debido a que los shapes freeride dan como resultado tablas muy polivalentes que tienen un gran comportamiento tanto en todos los terrenos, ya sea fuera de pistas, en el snowpark, en el half pipe como, por supuesto, en las pistas de la estación.


Se trata de tablas direccionales, es decir, están destinadas a ser montadas en una sola dirección: de frente.

Una tabla tiene un shape direccional cuando el tip y el tail no son simétricos.

El tail o cola es más estrecha, más corta y menos curvada que la parte delantera de la tabla. Debido a ello, en las tablas freeride las fijaciones se colocan ligeremante retrasadas para que el peso del rider se situe más atrás y compense así esta asimetría. Aún así, se pueden realizar maniobras en fakie con este tipo de tablas, aunque no están específicamente diseñadas para ello.


Las tablas de snow que representan a esta técnica de snowboard son más rígidas y más largas y delgadas que las tablas freestyle. Aún así, tienen un flex lo suficientemente suave y son lo suficientemente maniobrables para ser utilizadas con éxito por principiantes.

Y es que son las tablas de snow más polivalentes que encontrarás, ya que rinden en casi todas las situaciones a un buen nivel.


Con las tablas all mountain se utilizan también botas y fijaciones «soft».

La separación entre las fijaciones es bastante grande (entre 50 y 55 cm) y su ángulo oscila según el rider, generalmente, entre 0 y 15 grados en la parte posterior y entre 15 y 25 en la anterior. Sin embargo, otros riders apuestan por la posición «pato». Los más puros colocan las fijaciones ligeramente retrasadas para flotar..

 

 

Snowboard alpino, race o de competición


El snowboard alpino es la disciplina de snowboard race o de competición.

Los alpinos hacen carving con las piernas muy dobladas y las manos a ras de nieve. Las tablas alpinas son las más rígidas que puedes encontrar con los radios de patín más grandes.

Los radios de giro grandes provocan gran dificultad a la hora de acceder a una curva, pero garantiza una buena estabilidad en línea recta.

Estás ante la técnica de snowboard de auténtica competición.

Con estas tablas se pueden lograr velocidades de auténtico bólido sólo conseguidas en competición y curvas conducidas que sólo son posibles a esas velocidades por todo un atleta con un estado físico envidiable, además de ser todo un fenómeno del snowboard con una técnica muy depurada (ya que no te permiten cometer ni el más mínimo error, si eres principiante te queda mucho por aprender hasta llegar a este nivel).


Además de rígidas, las tablas han de ser estrechas. Se utilizan con ellas fijaciones muy anguladas (40º mínimo en competición) y rígidas que requieren botas muy reactivas tipo esquí denominadas «hard«.

 

Freecarve Snowboard


Las tablas de snowboard freecarve son muy rígidas, aunque no tanto como las alpinas o de competición.

No todas las tablas freecarve tienen la misma dureza, aunque las más blandas son más rígidas que las freeride. Su radio de patín no es tan grande como en el race, por lo que no permite alcanzar velocidades tan altas, pero sí cercano.

Esta técnica de snowboard es la indicada para aquellos riders a los que les gusta el carving a velocidades medias-altas, para terrenos alpinos, con frecuentes y repentinos cambios de dirección a lo largo del descenso.

El objetivo principal es la curva conducida o el carving perfecto.

Además de rígidas tienen un patín muy estrecho y un radio de giro grande, aunque no tanto como las alpinas.

Con tablas de snowboard freecarve se montan fijaciones y botas duras, ya que debido a su rigidez y las altas velocidades a las que se desliza no permiten ninguna holgura.


Las tablas freecarve son las indicadas para aquellos riders que buscan pistas compactas, con trazado de eslalon gigante donde realizar carving a gran velocidad y en la que dejar un dibujo muy marcado sobre la nieve mientras reta a sus amigos para ver quién es el más rápido.


Se podría englobar en una misma categoría a las tablas freecarve y a las alpinas. Muchas clasificaciones lo hacen.

De todos modos nos parece más adecuada separarlas. La diferencias fundamentales entre las tablas freecarve y las alpinas son la mayor rigidez de las tablas de competición así como su mayor radio de giro.

 

Snowboard Extremo


Esta una disciplina es sólo para gente muy experimentada tanto en el snowboard como en conocimientos de alta montaña. La mayoría de los que se atreven con esta práctica son guías de alta montaña.

Mientras se asciende la montaña con la tabla a cuestas se van localizando los tramos más peligrosos y los corredores por donde va a ser posible descender. El peligro no es sólo un posible error fatídico, sino también la posibilidad de aludes o los cambios de la meteorología.

Los descensos de corredores se asemejan verdaderamente al alpinismo. Cuando se superan los 50º de inclinación es necesaria la utilización del piolet para agarrarse.


Los pioneros de esta disciplina un tanto «esquizo» se remonta a 1986 con el Mont Blanc como testigo. Entre los snowboarders que lograron la primera hazaña se encontraba Bruno Gouvy, primero en descender un 8000 en el Himalaya y quien más tarde fallecería durante un descenso en Chamonoix.


Otros riders que encontraron la muerte fueron Marco Siffredi en su segunda tentativa de descender el Everest, Dédé Rhem en una avalancha en el Mont Blanc a los 35 años de edad, Gilles Voirol, el propio Bruno Gouvy… en esta carrera al límite fueron varios los snowboarders que pagaron su tributo.


En junio de 1986 Dédé Rhem y Jérôme Ruby fueron inmortalizados por el objetivo del fotógrafo Philippe Fragnol pegados a más de 60º sobre la cara septentrional de Triolet. ¡Más de 60º! Las fotografías dieron la vuelta al mundo. 


La técnica es siempre la misma. El primer rider prueba la calidad de la nieve y determina los posibles riesgos de avalancha. Después se aparta de la trayectoria para que sea el segundo rider el que realice los primeros giros. En los corredores de más de 50º el piolet es necesario para agarrarse.

La primavera es el momento ideal para practicar esta peligrosa técnica de snowboard. La razón es el calor, ya que la nieve se adhiere mejor a las caras con grandes inclinaciones.


Para practicar el snowboard extremo se necesita una tabla de free-ride XXL, más larga de lo habitual, fijaciones muy retrasadas y botas soft, pero con una consistencia importante.

 

Snowboard de Montaña o Backcountry


El snowboard de montaña es una técnica de snowboard que nace del deseo de ascender la montaña con unos esquís de travesía en los pies y descenderla con una tabla de snowboard utilizando un sólo equipo.

¿Y cómo ha sido posible convertir el deseo en realidad? Gracias al splitboard.

El splitboard es una tabla de snowboard dividida en dos partes. Ambas partes se unen para realizar el descenso a modo de snowboard y se separan para ascender la montaña a modo de esquís de travesía

Lo más importante que hay que tener en cuenta en el snowboard de montaña es la correcta elección del recorrido a nuestro nivel de snowboard, al estado físico y, por supuesto, nuestra experiencia. Parece evidente, pero es fácil dejarse llevar por la emoción y no hacer lo más prudente.

La dificultad del recorrido ha de ser valorada en función de muchos factores, como son la pendiente, la orientación, la orografía, la calidad de la nieve, la estación del año… Como ves son muchos los factores a tener en cuenta y, por lo tanto, difíciles de controlar. Por ello la prudencia ha de ser el arma más importante.

Para iniciarse en esta técnica de snowboard lo más adecuado podría ser practicarlo en las cercanías de una estación de esquí, en donde su infraestructura nos podría ayudar en caso de un apuro e ir avanzando poco a poco, empezando por montañas asequibles.

 

 

El snowboard de montaña es una técnica de snowboard que nace del deseo de ascender la montaña con unos esquís de travesía en los pies y descenderla con una tabla de snowboard utilizando un sólo equipo.

¿Y cómo ha sido posible convertir el deseo en realidad? Gracias al splitboard.

El splitboard es una tabla de snowboard dividida en dos partes. Ambas partes se unen para realizar el descenso a modo de snowboard y se separan para ascender la montaña a modo de esquís de travesía

Lo más importante que hay que tener en cuenta en el snowboard de montaña es la correcta elección del recorrido a nuestro nivel de snowboard, al estado físico y, por supuesto, nuestra experiencia. Parece evidente, pero es fácil dejarse llevar por la emoción y no hacer lo más prudente.

La dificultad del recorrido ha de ser valorada en función de muchos factores, como son la pendiente, la orientación, la orografía, la calidad de la nieve, la estación del año… Como ves son muchos los factores a tener en cuenta y, por lo tanto, difíciles de controlar. Por ello la prudencia ha de ser el arma más importante.

Para iniciarse en esta técnica de snowboard lo más adecuado podría ser practicarlo en las cercanías de una estación de esquí, en donde su infraestructura nos podría ayudar en caso de un apuro e ir avanzando poco a poco, empezando por montañas asequibles.

 

 

El snowboard de montaña es una técnica de snowboard que nace del deseo de ascender la montaña con unos esquís de travesía en los pies y descenderla con una tabla de snowboard utilizando un sólo equipo.

¿Y cómo ha sido posible convertir el deseo en realidad? Gracias al splitboard.

El splitboard es una tabla de snowboard dividida en dos partes. Ambas partes se unen para realizar el descenso a modo de snowboard y se separan para ascender la montaña a modo de esquís de travesía

Lo más importante que hay que tener en cuenta en el snowboard de montaña es la correcta elección del recorrido a nuestro nivel de snowboard, al estado físico y, por supuesto, nuestra experiencia. Parece evidente, pero es fácil dejarse llevar por la emoción y no hacer lo más prudente.

La dificultad del recorrido ha de ser valorada en función de muchos factores, como son la pendiente, la orientación, la orografía, la calidad de la nieve, la estación del año… Como ves son muchos los factores a tener en cuenta y, por lo tanto, difíciles de controlar. Por ello la prudencia ha de ser el arma más importante.

Para iniciarse en esta técnica de snowboard lo más adecuado podría ser practicarlo en las cercanías de una estación de esquí, en donde su infraestructura nos podría ayudar en caso de un apuro e ir avanzando poco a poco, empezando por montañas asequibles.