Al principio es lógico tener miedo a realizar un giro, sobre todo hacia uno de los lados en concreto. Y es que para girar la tabla tiene que estar mirando hacia la pendiente en algún momento... y esto al principio da un poco de miedo. Para evitar esta incómoda situación especialmente en zonas con una pendiente muy acusada y poder practicar el deslizamiento sobre ambos cantos, podemos dejarnos caer en el suelo y realizar el giro tumbados para continuar practicando el aumento y reducción de la velocidad en nuestros primeros deslizamientos.
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